Dejar tu smartphone en algo que parece un gramófono es como usar un navegador por satélite para guiar a un burro tirando de un carro. Y aunque haya un cable de corriente que salga de la parte posterior del Trumstand, su única función es recargar tu móvil. Para amplificar las canciones, emplea solo la potencia de la estupenda y anticuada resonancia acústica. Y gracias a su base de aluminio y las bocinas en oro o plata, conferirá un aspecto retrofuturista a cualquier habitación. Sube el volumen a tope y diviértete como si fuera 1877. Precio: 1725 euros. firebox.com